domingo, 2 de agosto de 2015

Quitarse Pesos.

Se trata de andar con cierta levedad , porque todo aquello que guardamos por las dudas , y no usamos , resulta tedioso , paralizante y no nos deja ver cosas nuevas. Estorba. Entorpece la fluidez de las cosas nuevas. 


Conversando con mi amiga Patricia , entre mates y magdalenas , entendí cuán importante es dar movimiento a lo estático , sacarse de encima todo aquello que no nos sirve , dar curso en una bolsa , en varias bolsas , a lo que hace años que no usamos y tenemos amontonado.A andar livianos por la vida, con poco equipaje, dado que el ochenta por ciento de lo que guardamos por las dudas, no es utilizado, más se convierte en algo molesto. Estorba. Entorpece el paso. Tengo un estilo conservador que no admite la renovación constante de elementos. Cuido tanto las cosas materiales, que infrinjo en ellas una larga vida útil. Pero algunos elementos pueden ser clasificados como cachivaches innecesarios. A esos quiero dar curso.A ver si comienzo esta tarde. Voy a buscar la bolsa y los lentes. Voy a encender la lámpara, y voy a tirar lo que no me sirve. Debo animarme de una vez. Envases que estuvieron por años acumulados y que no necesité.

( Este texto es una prueba. Continuará.)                    

 Atte , Mónica C.


Desolada.

Poema de Delfina Acosta , dedicado a Gabriela Mistral.


A Gabriela Mistral
Antes de echar mi cuerpo al ebrio río,
muy ebria ya, entré por las abiertas
puertas del templo; oí a una rata huir.
El atrio era una vieja madriguera.
Y le dije a mi Dios, en cualquier parte,
que pecar, no pequé, y ni siquiera...
Un relámpago atroz iluminó
las pocas velas y tronó la iglesia.
No supe qué decir, mas las palabras
fluían de mis lágrimas, sinceras.
Los santos parecían escucharme
con esa educación de gente vieja.
Y por si ahí estaba, a Dios le dije,
que amar, amé. Mis huesos di a las fieras.
Jesucristo en la cruz olía a herrumbre.
El río me aguardaba entre las piedras.
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00:02:45 . 23 Jul 2015

Inmensidad.

Mar, siempre mar, Por Mónica C.


Aquel brazo del Río Durazno  que , torciendo hacia el sur entre dos promontorios, toma casi de repente curso y forma de hilo de agua, estrechandose entre un banco de arena, al pasar por debajo del puente que une la ciudad con las afueras, desemboca por un tubo largo a 300 metros de la costa de Miramar. La playa arenosa, en declive hacia el la masa de agua, como obra de ese escultor incansable que cada día la moldea con formas variadas, se deja ser surcada por el caminante solitario que busca respuestas en ese sendero infinito y silente , silente porque el susodicho camina abstraído de todo cuanto sucede alrededor , dejando de tanto en tanto acariciar sus pies por la espuma de las olas que han podido romper metros adentro. Entonces decide girar noventa grados para continuar su camino. Ama la fuerza del mar, su lealtad , sus movimientos pre-anunciados y sutiles , aunque en ocasiones , solo en pocas ocasiones , violentos. Y camina y camina, buscando las respuestas a preguntas que ya no existen, más inmerso en la inmensidad , donde no se necesitan respuestas, donde todo es bello, azul y eterno.

Mónica C.

Julio de 2015.mar
01:00:55 . 23 Jul 2015


Perpetuación de las Letras

                                                                                               Por Mónica CIRULLI
                http://i18.servimg.com/u/f18/19/27/88/63/th/charle10.jpg                                 
        
Como escribiente, en todo momento me he preguntado si mis escritos, llegarían finalmente a un lector curioso que los viera entre  escombros, luego de una debacle inesperada, o de la inevitable intervención del tiempo, cuya máquina constante no se puede refrenar, y menos aún parar.  Me he planteado si tanta pasión, que ha batido  tinteros a derramar,  y  formar  palabras que forman fragmentos,  que se acomodan en el papel para  un escrito moldear, merecería tener tan trágico y devastador final.  Pasión.   Esa que agita los dedos del escribiente, quien se apresura para llegar a las teclas de un ordenador y  allí su idea plasmar. Ampliarla. Mejorarla. Y descubrir en la pantalla  al mirar, que su idea es ya un escrito, pequeño o grande, pero real.     Antes de la hecatombe , y que la máquina del tiempo dé su sentencia final,  se me ha ocurrido llevarlos al cielo, a la eternidad, vertiéndolos con ahínco en una nube. Esa nube de electrones que vienen y que van, dentro de un cable donde se encuentra la sofisticada fibra que todo transmite, en la cuenca oceánica, a magna velocidad. De antiguo en botellas, y ahora en cristal.  Quién pudiera haber dicho hace años que un cable, apoyado en el fondo del mar, llevaría mis escritos desde su cuna, en un mueble de roble, hasta la eternidad. Buscando camino,  surcando un lugar, entre electrones que vienen y que van.

Mónica Cirulli, Ciudad de Buenos Aires, 24 de Julio de 2015.

Código de registro: 1507264726398

Safe Creative®

Fecha de registro : 26-jul-2015 18:00 UTC


De la Tinta al Carbón.

Ningún escrito de la raza humana, por nimio que pueda parecer, debería perderse en el 
olvido.

Me animo a escribir relatos de profundo contenido y lectura breve, que apenas superan la barrera del apunte. Por eso los llamo escritos. Tratando de pulir hasta el último detalle  para transmitir al lector lo que pasa por una mente con resonancias constantes, y conclusiones que bordean un final de relato abierto, quizás, para librar a la imaginación hacia lugares convenientes, deseados o ficticios , vaya uno a saber. Es lo que sale de esa mente que quiere apretar infinidad de teclas para plasmarse en un fragmento de la nube de electrones. Otras civilizaciones los encontrarán, y podrán ponerlos en un tabique de símbolos rupestres de un pasado lejano. O,  si la tecnología continúa avanzando para que la nube no se esfume con los huracanes del tiempo, podrán interpretarlos y leerlos al fin. Ningún escrito de la raza humana, por nimio que pueda parecer, debería perderse entre los escombros de la debacle, y yacer en el olvido transformándose en metal precioso, que si no ha sido leído, equivaldrá a carbón , en su estado más precario.



SafeCreative®

Código de registro: 1507284744099
Fecha de registro : 28-jul-2015 21:06 UTC

Transferencia y Deseo del Analista.


A dangerous method.

http://journal.eticaycine.org/Transferencia-y-deseo-del-analista

sábado, 1 de agosto de 2015

Final de todo.

Llegó a la Función con unos escasos segundos de retraso. La imponente escalinata ya se encuentra sumida en la penumbra. Hombres y mujeres ataviados con paños de organza y seda, se desplazaban en escenario como linces . Su figura blanca , alta y delgada , resaltaba con el contraluz que un cortinado espeso que dejaba pasar por su rendija involuntaria. Sentía los pasos que sostenían el ritmo y la intensidad de aquellos pasos que minutos antes pisaban la acera detrás suyo. Se acercó al palco y tomó asiento junto a los espectadores contiguos. El sonido de los pasos se detuvo. Sintió un alivio y sus pulsaciones parecían disminuir lentamente. Un hombre entraba y se sentaba en la butaca de detrás, la butaca de terciopelo. No sabría concretar su temor. El sujeto era un sombra inamovible. Un gélido sopor enardecía su espalda. Aunque prestaba atención a los contundentes movimientos de hombres y mujeres en la actuación, sentía la mirada de aquel hombre oscuro , que penetraba en su primera vértebra cervical , y se deslizaba hacia el resto de la columna , como un conjunto de hormigas que trabajan para culminar el día. Un escalofrío la gobierna. No escucha nada más a su alrededor. Ve con poca nitidez lo que sucede, una niebla se antepone entre sus ojos y la obra en curso. Un fuerte dolor dorsal la punza, todo se ennegrece, y se apaga repentinamente. No hay nada más.